Climatopedia

La prevención no llegó: cientos de hospitales y colegios vulnerables ante el Niño Costero

Las lluvias ya dejan 85 mil personas afectadas y 52 fallecidas, mientras 707 distritos han sido declarados en emergencia. En este escenario, hospitales dañados, dengue en aumento y colegios con problemas de infraestructura revelan las brechas de prevención que el país aún no ha logrado cerrar frente a un fenómeno que se repite cada cierto tiempo.

Fenómeno del niño_colegio
La atención sanitaria y el año escolar ya están siendo afectados por las fuertes lluvias.
Foto: Plan Internacional

En el norte del Perú, cuando se habla de El Niño Costero, muchos lo recuerdan como un diluvio: lluvias que convierten calles en ríos y quebradas que se desbordan durante días. Las crónicas describen escenas parecidas desde hace más de un siglo. En 1925, uno de esos episodios golpeó con fuerza la costa desde Tumbes hasta Pisco.

Un siglo después, el país vuelve a enfrentar lluvias e inundaciones asociadas al mismo fenómeno. Y, tras la experiencia reciente del Niño Costero de 2017, surge una pregunta inevitable: ¿qué tanto ha aprendido el Perú para enfrentar un evento que se repite cada cierto tiempo?

La situación actual empieza a dar algunas respuestas. Hasta el momento, 85 mil personas han resultado afectadas por lluvias intensas, deslizamientos, huaicos e inundaciones, mientras que el número de fallecidos asciende a 52.

Las precipitaciones asociadas al Niño Costero —declarado a fines de febrero— también han dejado cientos de kilómetros de vías interrumpidas y 707 distritos declarados en emergencia por el Estado peruano.

El escenario podría agravarse en los próximos meses. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) prevé que las lluvias continuarán hasta abril, mientras que las altas temperaturas podrían extenderse hasta noviembre, condiciones que suelen favorecer nuevos eventos extremos.

Además, el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) advierte que 1,9 millones de personas podrían estar en riesgo de inundaciones entre marzo y mayo. En ese mismo periodo, 1,695 hospitales y 9,391 colegios también se encontrarían expuestos a este peligro.

Niño Costero 2026 - Arequipa
Daños registrados en Arequipa, una de las regiones más afectadas por las fuertes precipitaciones.
Foto: Municipalidad de Arequipa

A este escenario se suma otra emergencia. Desde inicios de año el país registra un aumento sostenido de casos de dengue, una enfermedad que suele intensificarse en contextos de altas temperaturas y lluvias. Hasta la fecha se reportan más de 6 mil contagios y 9 fallecidos en 20 regiones.

César Munayco, director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC), explica que los casos seguirán aumentando en los próximos meses, aunque no se espera que la epidemia alcance la magnitud registrada en 2023 y 2024, cuando el país reportó entre 256 mil y 271 mil contagios.

En este contexto, mantener operativos los servicios de salud resulta fundamental. La atención oportuna permite identificar los signos de alarma y evitar que los pacientes con dengue evolucionen hacia cuadros graves. En 2024, 70 personas murieron por dengue en medio de servicios de salud colapsados y con poca preparación para enfrentar la emergencia.

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los hospitales y establecimientos de salud deben estar preparados para resistir el impacto de desastres y garantizar su funcionamiento antes, durante y después de una emergencia. La OPS denomina a este enfoque el de los “hospitales resilientes”, un estándar que en el Perú aún enfrenta importantes brechas.

El impacto de las lluvias también se siente directamente en la infraestructura sanitaria. El 3 de marzo, el Ministerio de Salud presentó su Centro de Emergencia Sanitaria ante lluvias a nivel nacional, una plataforma destinada a monitorear los efectos de las precipitaciones y apoyar la toma de decisiones frente al actual contexto climático.

Según esta herramienta, 640 establecimientos de salud han resultado afectados en todo el país por inundaciones, deslizamientos y lluvias intensas. Cuatro de ellos se encuentran actualmente inoperativos.

Dos están en Loreto, donde el aumento del caudal de los ríos eleva el riesgo de inundaciones; uno en Piura, región donde más de 12 mil personas han sido reportadas como damnificadas por las lluvias; y otro en Puno, donde 15 distritos han sido declarados en emergencia por precipitaciones intensas.

Ante este panorama, el ministro de Salud, Luis Quiroz, señaló que el sector está a la espera de la aprobación de un crédito suplementario del Congreso para financiar la rehabilitación y mejora de la infraestructura sanitaria afectada por lluvias, inundaciones y deslizamientos. También informó que se han activado 700 brigadas compuestas por más de 4 mil profesionales de salud, que se desplazan en distintas regiones del país para identificar daños en establecimientos, atender emergencias y reforzar las acciones de control y prevención del dengue.

“Esperamos que la magnitud de este evento de la naturaleza no se incremente. Aparentemente, por la información que tenemos, se mantendría un tiempo más con una magnitud similar a la que hemos visto, lo cual significaría que podemos controlar la situación”, señaló Quiroz.

Educación, otro sector bajo presión

Las lluvias también ponen en riesgo el inicio del año escolar en varias regiones del país.

En Arequipa, una de las zonas más afectadas, la Gerencia Regional de Educación reportó 334 colegios afectados, de los cuales 103 presentan daños graves. Debido a las precipitaciones, las clases en colegios particulares fueron aplazadas del 2 al 9 de marzo.

En Piura, el gobernador regional Luis Neyra ha solicitado al gobierno central la instalación anticipada de módulos prefabricados para evitar retrasos en el inicio del año escolar, previsto para el 16 de marzo. El temor no es infundado: durante el Niño Costero de 2017, las clases en Piura y en 635 colegios del país no pudieron iniciarse en marzo debido a los daños provocados por las lluvias.

Ante esta situación, el Ministerio de Educación anunció que brindará asistencia técnica a las gerencias regionales de educación en las zonas declaradas en emergencia, a través del Programa Presupuestal 0068, destinado a la atención de desastres.

Sin embargo, el presupuesto destinado a estas acciones muestra señales de retroceso. Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas, el programa contó en 2025 con S/ 139 millones, de los cuales se ejecutaron S/ 111 millones. Para 2026, en cambio, el presupuesto se redujo a S/ 68 millones, y hasta ahora solo se han ejecutado S/ 8 millones.

“Como sector, mantenemos una respuesta activa y articulada en todo el país, con presencia directa en las regiones afectadas. Nuestra prioridad es que cada colegio esté seguro y operativo para garantizar un inicio de clases en condiciones adecuadas”, señaló el ministro de Educación, Erfurt Castillo Vera.

Colegios con infraestructura deficiente - Contraloría - 2026
De acuerdo con la Contraloría General de la República, cientos de colegios a nivel nacional registran daños en su infraestructura.
Foto: Contraloría General de la República

Salud con lupa solicitó una entrevista con el Ministerio de Educación para conocer con mayor detalle las acciones previstas frente a la situación actual, pero no obtuvo respuesta hasta el cierre de este informe.

Más allá de El Niño Costero, el estado de la infraestructura educativa en el país revela problemas de fondo. La Contraloría General de la República identificó más de 11 mil observaciones en infraestructura, seguridad y gestión de riesgos en 1,120 colegios del país.

De acuerdo con Francisco Ochoa, vocero de la institución, muchos colegios presentan pisos deteriorados, techos inseguros y paredes que requieren atención inmediata.

El funcionario también advierte que el presupuesto destinado al mantenimiento de los colegios es insuficiente. Actualmente asciende a S/ 260 millones a nivel nacional, lo que equivale a aproximadamente S/ 5,000 por colegio, una cifra que no alcanza para cubrir reparaciones básicas.

La situación se repite incluso en la capital. En Lima, la Contraloría encontró que 144 de los 190 colegios inspeccionados presentan problemas de infraestructura, como aulas deterioradas, techos inseguros y pisos sin mantenimiento durante años.

A casi una década del Niño Costero de 2017, y con el recuerdo aún reciente del evento de 2023, el Perú vuelve a enfrentar lluvias, deslizamientos, inundaciones y huaicos sin haber resuelto debilidades estructurales en sectores clave como salud y educación. Las instituciones reaccionan cuando los daños ya están en curso, mientras la prevención sigue siendo una tarea pendiente.