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Eduardo Gotuzzo y su esposa se vacunaron mientras su empresa supervisaba ensayo de Sinopharm

El doctor Eduardo Gotuzzo es miembro del comité de expertos del Ministerio de Salud, consultor de farmacéuticas y gerente de Gotuzzo Asociados, la empresa contratada por la Universidad Peruana Cayetano Heredia para monitorear el ensayo clínico de la vacuna de Sinopharm en el Perú. Su nombre, el de su esposa y al menos siete trabajadoras de su empresa figuran en la lista de los 487 beneficiados con las vacunas secretas.

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La empresa del infectólogo Eduardo Gotuzzo se encarga de supervisar el ensayo clínico de la vacuna de Sinopharm, y tanto él como su esposa fueron beneficiados en secreto con vacunas.
Composición: El Foco/Fabiola Granda

Esta entrega es parte de un investigación colaborativa entre Salud con Lupa y El Foco .

Entre los vacunados en forma secreta con dosis en experimentación del laboratorio de Sinopharm figura el médico Eduardo Gotuzzo. Su nombre es parte de la lista de 487 personas que entregó ayer el equipo de investigación del ensayo clínico a cargo de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH). Precisamente, en ese registro se indica que el doctor Gotuzzo recibió su segunda dosis el 28 de enero. Un día después, sin ningún reparo, se integró al comité consultivo del Ministerio de Salud (Minsa) para dar recomendaciones sobre los criterios éticos en las decisiones sobre priorización de los grupos de vacunación contra la Covid-19 en el Perú. En realidad, Vacunagate, como se ha denominado al caso de los privilegiados con vacunas secretas, revela más de un hecho que pone en conflictos al prestigioso infectólogo.

El doctor Eduardo Gotuzzo, de 73 años, figura en el registro del comité de investigación de la UPCH como consultor del ensayo clínico de la vacuna de Sinopharm. ¿Cuál fue su aporte al estudio? Según reveló hoy el investigador principal a cargo del ensayo, Germán Málaga, la empresa Gotuzzo Asociados S.A.C. - perteneciente a Eduardo Gotuzzo Herencia- fue contratada por la universidad para supervisar el ensayo clínico. "Les puedo garantizar que la credibilidad del ensayo clínico es impoluta”, aseguró Málaga ante una comisión del Congreso de la República.

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Mirtha Oliva Elías de Gotuzzo, esposa del médico infectólogo, es una de las 487 personas vacunadas en secreto.

Sin embargo, Gotuzzo no podía garantizar transparencia e imparcialidad sobre el estudio, ya que recibió una vacuna fuera del ensayo clínico. Era el gerente general de Gotuzzo Asociados y al mismo tiempo un beneficiado de las dosis hasta hace poco secretas.

En la lista de las 487 personas parte del Vacunagate, Salud con lupa pudo identificar además a ocho personas vinculadas a Eduardo Gotuzzo. Su esposa, Mirtha Oliva Elías, de 71 años, y siete trabajadoras de Gotuzzo Asociados S.A.C que realizaban la labor de monitorear datos del ensayo clínico de Sinopharm: Jenny Torres Almerco (48), Cristina Leguía Alegría (35), María Duffoo Rosales (39), Marjorie Guerrero Vergara (40), Michelle Regal Ludowieg (26), Andrea Nomura Sakata (24) y Paloma Verne Ugarte (25), quien es hija de Claudia Ugarte Taboada, directora general de la Dirección General de Personal de la Salud del Minsa. De ellas, María Duffoo y Marjorie Guerrero ya no forman parte del equipo supervisor de Gotuzzo en el ensayo de Sinopharm.

Según señala una trabajadora de Gotuzzo Asociados que prefiere mantener su nombre en reserva, el objetivo del monitoreo era verificar la data del ensayo clínico, identificar errores y comunicarlos al personal de la UPCH para que pudieran subsanarlo. Enfatiza que la empresa no estuvo involucrada en el monitoreo del producto de investigación, es decir, las vacunas. “Gotuzzo Asociados es una organización clínica de investigación, pero lo que me explicaron es que se les confió la revisión de la calidad de la data. Hay veces que [la empresa] hace actividad regulatoria, pero en este caso no”, precisa. En esa labor, no todas las personas listadas como “consultor” en la lista entregada por la UPCH tenían las mismas responsabilidades. Por ejemplo, según la fuente consultada por Salud con lupa, Michelle Regal, Andrea Nomura y Paloma Verne se desempeñan como asistentas de monitoreo, apoyando a las monitoras con mayor experiencia.

¿Cómo llegaron a ser vacunadas? “Fue una invitación del equipo investigador, nos informaron que era una alternativa del protocolo aprobado por los entes regulatorios, que así lo habían hecho para proteger al staff”, cuenta la trabajadora. De acuerdo a su relato, la propuesta no les pareció típica pero lo vieron como una decisión para salvaguardar la salud del personal en campo. Hoy, en retrospectiva, reconoce que no calcularon que ese procedimiento de vacunación era irregular. “De ninguna manera se nos ocurrió, porque todo el staff estaba con esa prerrogativa. Pero al final es lo que dice el protocolo, ahora parece que faltaron pasos regulatorios y una se siente comprometida”, dice la trabajadora.

Finalmente, más de una persona que trabaja para la empresa que supervisa el ensayo clínico de Sinopharm fue beneficiada con las dosis secretas. La última de las investigadoras de Gotuzzo Asociados en ser vacunada recibió la segunda dosis sólo tres días antes que llegara al Perú el primer lote de vacunas destinadas para inmunizar al personal de salud en primera línea.

La presencia del médico Eduardo Gotuzzo en la lista de Vacunagate es un hecho más que se suma a un historial de conflictos de interés en los que incurrió desde el inicio de la pandemia del nuevo coronavirus.

Juez y parte

El 22 de junio pasado, el médico infectólogo Eduardo Gotuzzo participó en un webinar sobre el uso de la ivermectina en pacientes con casos leves de Covid-19. Antes de empezar la exposición, declaró cuáles eran sus conflictos de interés. “Soy miembro de un board de vacunas de Sanofi (grupo farmacéutico francés) y recibo unos honorarios por dictar esta conferencia”, dijo a los asistentes. Dichos honorarios eran pagados por el patrocinador y organizador del evento: Laboratorios Siegfried S.A.C., que durante el 2020 obtuvo contratos por casi S/ 6 millones con instituciones del Estado peruano por compras de ivermectina.

Para ese entonces, Gotuzzo llevaba meses como miembro del Comité de Expertos convocado por el Ministerio de Salud para asesorar al Gobierno respecto a la atención y manejo de la Covid-19. Una de las más importantes contribuciones de este grupo, creado el 12 de marzo, fue recomendar los fármacos que pasarían a formar parte del tratamiento aprobado para pacientes con coronavirus; entre ellos, la hidroxicloroquina y la ivermectina.

Inicialmente, la hidroxicloroquina sólo era considerada para casos moderados o severos de Covid-19. Luego se amplió su uso a casos leves y para mayo de 2020, el uso de hidroxicloroquina e ivermectina había sido añadido al tratamiento propuesto para casos leves, moderados y severos de coronavirus. Ello se mantuvo así por meses, pese a que el mismo Minsa indicó en una resolución que el nivel de evidencia al respecto de estos fármacos era bajo. De hecho, en julio la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) afirmó que el uso de ivermectina no estaba recomendado para tratar la Covid-19.

Para ese momento, ya se habían reportado en nuestro país distintos efectos adversos de la automedicación con ivermectina, por la excesiva promoción que recibía y recibe pese a la falta de evidencia sobre su eficacia. Hoy, el uso de ivermectina aún está contemplado para el manejo ambulatorio del Covid-19 y según recalcó en más de una oportunidad la exministra Pilar Mazzetti, depende del criterio del médico tratante.

“Una de las críticas que hay es que no tenemos información y estamos repartiendo medicinas de manera irresponsable. Yo creo que la decisión de nosotros ha sido una muy responsable, basada en una situación totalmente inesperada (...) Si alguien tiene otra propuesta, que diga qué cosa hacer”, decía Gotuzzo en la conferencia para la que fue contratado por Laboratorios Siegfried. Poco después, el médico infectólogo declaró a El Comercio que él había declarado sus conflictos de interés desde que lo invitaron al comité de expertos del Minsa.

“Nuestras decisiones de recomendaciones están basadas en publicaciones científicas y en experiencias internacionales o nacionales”, dijo al diario. Además, comentó que la única vez que había tenido un conflicto de interés, había pedido no participar en la discusión ni en la votación. Sin embargo, durante su pertenencia al comité de expertos del Minsa, Gotuzzo no dejó de promover el uso de ivermectina tanto en eventos financiados por farmacéuticas como en eventos del ministerio.

Meses antes, un artículo publicado en la revista Acta Médica Peruana por tres investigadores -entre ellos Germán Málaga- había criticado que los documentos técnicos del Minsa sobre el tratamiento para personas con Covid-19 no eran transparentes respecto a los autores, sus justificaciones o sus potenciales conflictos de interés. Aún así, Eduardo Gotuzzo, miembro del grupo que participó en la elaboración de esos documentos calificados como poco transparentes, se convertiría luego en consultor del ensayo clínico de Sinopharm a cargo de Germán Málaga.

La primera vez que el término “vacunas de cortesía” resonó en los medios de comunicación fue por las declaraciones del vicedecano del Colegio Médico del Perú, Ciro Maguiña, luego de haberse recuperado del Covid-19. “Días antes de enfermarme me ofrecieron que me aplicara la vacuna de Sinopharm y lo hice”, comentó de forma casual. Según el registro de Vacunagate, Maguiña recibió la primera dosis (y la única) el 19 de diciembre. Pero cuando se recuperó del coronavirus, el médico no atribuyó la mejoría a la vacuna, sino a la ivermectina que había consumido los primeros días de contagio. Y según reveló, el doctor que le recetó el medicamento fue Eduardo Gotuzzo. Pero la confianza de Gotuzzo en la ivermectina no fue incompatible con su fe en la vacuna contra la Covid-19, pues él mismo recibió su primera dosis poco después, el 5 de enero de este año.

Salud con lupa buscó comunicarse con el infectólogo Eduardo Gotuzzo para obtener sus descargos, pero al cierre de esta nota no tuvimos respuesta. En respuesta a las revelaciones de Vacunagate sobre Gotuzzo, hoy renunció todo el equipo consultivo convocado por el Minsa para dar recomendaciones sobre la priorización de grupos de vacunación.


Con el apoyo de José Luis Huacles, analista de datos de Salud con lupa.

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