Cartas y réplicas

Sobre la importación del insecticida clorpirifos: nuestra respuesta a Aris Industrial

Publicamos la carta enviada por la empresa Aris Industrial, a raíz de nuestra investigación sobre las importaciones del insecticida clorpirifos. La compañía se acoge a una rectificación que hizo el Senasa para seguir trayendo esta sustancia al país y fabricar pesticidas de forma legal. 

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El uso de pesticidas fabricados con clorpirifos estará permitido hasta el 1 de agosto del 2024, por disposición del Senasa.
FOTO: Senasa

El miércoles 22 de noviembre Salud con lupa recibió una carta de la empresa Aris Industrial en respuesta a nuestra investigación publicada hace unos días “Clorpirifos: dos empresas importaron 120 toneladas de este peligroso pesticida pese a prohibición”. La compañía asegura que “están debidamente facultados” para importar esta sustancia química y una vez en el país seguir fabricando pesticidas hasta que se agote el plazo otorgado por ley para su uso (1 de agosto del 2024). Esto es posible gracias a que el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) modificó su propia reglamentación días después de haber prohibido cualquier tipo de importación, ya sea para fabricar y/o formular plaguicidas o productos que contengan este ingrediente tóxico. A continuación publicamos la carta y les brindamos una respuesta.

1. “No existe incumplimiento alguno”

La empresa Aris Industrial se ampara en el fe de erratas publicado en el Diario El Peruano, en el que se corrige la decisión inicial que había aprobado el Senasa, para sostener que no han incumplido ninguna prohibición. En efecto, la entidad cambió el artículo 2 de su primera resolución directoral, estableciendo que solo estaría prohibido “la importación de plaguicidas químicos”. En términos prácticos, este cambio significa que Aris Industrial y otras empresas pueden seguir trayendo el insumo (la sustancia química clorpirifos) y una vez en el país envasarlo y venderlo. De esa forma, lo único que se prohíbe es que se importe al país productos ya fabricados con este ingrediente. 

Antes de la publicación de nuestro reportaje, contactamos telefónicamente a Aris Industrial para consultar por qué motivos habían importado 20 toneladas después de la decisión hecha por el Senasa pero el área encargada de las importaciones se negó a brindar información. Sin embargo, prometieron que un representante de la compañía se comunicaría con nosotros. Días después, un vocero de la Sociedad Nacional de Industrias nos contactó para expresar la posición de la empresa. A ellos también les consultamos si Aris Industrial había agotado sus reservas para seguir abasteciéndose de clorpirifos, pero respondieron que no tenían esa información. 

De todas formas, tras conocer los argumentos de Aris Industrial, decidimos precisar que el Senasa había cambiado su propia regulación para seguir permitiendo la importación de la sustancia química en la misma nota que publicamos en nuestro portal web. Es preciso mencionar que en ningún párrafo de nuestro reportaje hemos señalado que la empresa ha infringido las leyes del Senasa, ni se hace referencia a “supuestas importaciones ilegales”, como sostiene Aris Industrial en su carta. 

2. “Ha calificado ligeramente al clorpirifos como peligroso pesticida” 

Nuestra investigación reúne la evidencia científica que han revisado las entidades regulatorias de Estados Unidos, la Unión Europea, Chile, Colombia y Argentina para prohibir en sus territorios el uso del insecticida clorpirifos. A diferencia de Perú, estos países han estudiado los riesgos que ocasiona esta sustancia en algunas especies como peces y aves, pero además han tomado en cuenta las investigaciones que se han hecho en menores de edad de madres expuestas a esta sustancia, los mismos que advierten que hay riesgo de causar daños cognitivos desde la etapa prenatal. 

El propio Senasa en su resolución directoral reconoce que el clorpirifos es inhibidor de la acetilcolinesterasa, una enzima que permite el funcionamiento del sistema nervioso central, y agrega que de acuerdo a algunos estudios “existe una relación entre los metabolitos de este insecticida y las dificultades de aprendizaje en los niños”. 

En la comunicación que tuvimos con la Sociedad Nacional de Industrias, esta organización aseguró que Aris Industrial “no se ha opuesto a la prohibición del clorpirifos” pero que generar otras alternativas, con productos que tengan una efectividad similar a este insecticida pero que impliquen menos riesgo, les tomará tiempo. “Senasa debió hacer un análisis de los casos de intoxicaciones por clorpirifos que han ocurrido aquí en Perú, porque hasta ahora, no se ha reportado ningún caso. El clorpirifos no está prohibido en todos los países porque cada uno evalúa los riesgos y beneficios según su propia realidad”, afirmó Renzo Gomero, gerente del comité de industrias agrosostenible de la Sociedad Nacional de Industrias. 

3. “Sustancias prohibidas siguen ingresando al país”

Por último, en su carta Aris Industrial hace mención al problema del contrabando de sustancias que ya han sido prohibidas por el Senasa como el herbicida paraquat. La empresa cuestionó que las autoridades no estén implementando las medidas adecuadas para evitar que estos productos ingresen al país. “En línea con el compromiso de ustedes por la protección del medio ambiente, deberían investigar estos hechos a fin de lograr que las autoridades cumplan con sus funciones”, agregó la empresa en el documento. 

Salud con lupa ha revelado, a través del Primer Monitoreo Ciudadano de Agroquímicos en Frutas y Verduras de Supermercados de Lima y Callao, que los alimentos que llegan a la mesa de muchos peruanos todavía contienen residuos de plaguicidas prohibidos por el Senasa. A raíz de estos resultados, Salud con lupa y sus aliados en esta investigación (el Consorcio Agroecológico Peruano, la Red de Agricultura Ecológica y el Consorcio para la Salud, Ambiente y Desarrollo) se reunieron con funcionarios del Senasa, la Contraloría, el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo y el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) para plantear alternativas que ayuden a proteger de manera eficaz la salud de los consumidores. 

Nuestra más reciente publicación también ha permitido identificar que el carbofurano y el metamidofos -sustancias que están vetadas al igual que el paraquat- están presentes en distintos tipos de alimentos que se venden en supermercados de Huánuco. Nuestro trabajo periodístico está enfocado en alertar a las autoridades regulatorias, como el Senasa, los gobiernos regionales y las municipalidades, sobre los problemas que está dejando el excesivo uso de pesticidas. Desafortunadamente, estas entidades no demuestran un compromiso real para apoyar a los agricultores a depender menos de estas sustancias. 

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